Oya, la diosa yoruba del clima

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En la religión yoruba, Oya era la diosa del clima, conocida por ser una de las deidades africanas más poderosas. Oya era también una guerrera tan poderosa y valiente que se piensa que nadie llegó a derrotarla nunca. Dentro del panteón celta su equivalente es Brigitte, convertida en santa Brígida en el catolicismo.

¿Quién era Oya?

Oya era una orisha (divinidad) de la religión yoruba, lo que significa que ella era un espíritu enviado a la tierra por una de las tres manifestación de Olodumare, el Dios Supremo. Dentro de la mitología yoruba, Oya era conocida por varios nombres, algunos de los cuales son:

  • Oia
  • Yansa
  • Iansa
  • Oya-Iyansan (traducible como ‘Madre de nueve’)
  • Odo-Oya
  • Oya-ajere (traducible como ‘Portadora de los contenedores de fuego’)
  • Ayabu Nikua (traducible como ‘La Reina de la muerte’)
  • Ayi Lo Da (traducible como ‘La que gira y propicia el cambio’)

Oya and her brother Shango were born to the Great Sea Mother, the goddess Yemaya, but it’s not clear who their father was. De acuerdo con algunas fuentes, Oya era esteril o podía tener solo hijos que nacían ya muertos. No obstante, ella tomó una tela sagrada, con los colores del arcoíris, y se la ofreció, en sacrificio ritual, a una deidad (se desconoce a cuál). Como resultado, Oya dio a luz a nueve hijos: cuatro pares de gemelos y a Egungun como el noveno. Este es el motivo por el cual la diosa pasó a ser conocida como la ‘madre de los nueve’.

No es mucho lo que se sabe sobre los orígenes de Oya o de su familia, pero algunas fuentes sostienen que ella contrajo matrimonio con su hermano Shangó, mientras que otras afirman que posteriormente se casó con Ogún, el dios del hierro, la ciencia, y la metalurgia.

Con frecuencia, Oya es retratada con vestiduras color vinotinto, el cual se cree era su color favorito. Oya también puede aparecer acompañada de nueve torbellinos, debido a que el nueve era su número sagrado. A veces la diosa es representada con un turbante en su cabeza, que está doblado para semejar los cuernos de un búfalo. Este último detalle se debe a que, según algunos mitos, al momento de casarse con Ogún, el dios se había transformado en búfalo.

Abajo encontrarás una lista de obsequios favoritos elegidos por nuestro editor, inspirados en la figura de Oya.

Eleccioniones favoritas del editor

Representaciones y símbolos de Oya

Hay múltiples símbolos asociados con la diosa Oya, incluyendo la espada o el machete, el búfalo de agua, matamoscas de cola de caballo, el relámpago y diferentes máscaras. Oya a veces aparece transfigurada en búfalo de agua y en otras ocasiones emplea la espada o el machete para despejar el camino de maleza, y permitir la llegada del cambio y nuevos crecimientos. El relámpago es un símbolo estrechamente asociado con esta diosa, ya que ella controla el clima. No obstante, no está claro qué es lo que el matamoscas de cola de cabello o las máscaras de Oya simbolizan exactamente.

El rol de Oya en la mitología yoruba

Aunque es bien conocida por ser la diosa del clima, Oya juega diferentes roles, de ahí que sea una de las deidades más importantes dentro de la religión yoruba. Oya puede manipular al relámpago, a la tormenta, a los vientos y puede conjurar tornados, terremotos y cualquier tipo de fenómeno natural que se le antoje. Como la diosa del cambio, ella es la encargada de hacer que la madera muerta se descomponga, para que le dé paso a la nueva.

Adicionalmente, Oya también es una de las diosas de la muerte que se encarga de guiar a las almas de los fallecidos en su trayecto hacia el más allá. Oya vela específicamente por aquellos que recién acaban de morir, ayudándolos en la transición desde el mundo de los vivos hacia el de los muertos (en otras palabras, ella protege a los que cruzan).

De acuerdo con los mitos, Oya era también la diosa de las habilidades físicas, del renacimiento, de la intuición y la clarividencia. Además, su poder era tan grande que tenía la capacidad de devolver a un difunto a la vida y mantenerlo así, si lo necesitaba. Asimismo, por ser la guardiana de las tumbas es que Oya es comúnmente asociada con los cementerios. Paralelamente, por sus habilidades mágicas, la diosa era conocida como la Gran Madre de las Brujas (o de las ‘Ancianas de la Noche’).

Por ser una diosa sabía y justa, Oya era considerada como la protectora de las mujeres. Por esto, ella era frecuentemente conjurada por mujeres que eran víctimas de conflictos que no podían solucionar solas. Oya era una excelente negociadora, que sabía muy bien cómo manejar caballos, y entendía sobre su valor, por lo que se ganó el título de ‘Reina del mercado’.

Aunque Oya se comportaba de manera benevolente con aquellos que la amaban, la diosa también podía dar muestras de un comportamiento feroz. Ella era amada y temida en el mismo grado por una sola razón: que era una madre protectora y amorosa, que podía, no obstante, tornarse en un violento guerrero para destruir ciudades enteras en fracciones de segundos, si la situación lo ameritaba. Oya no toleraba la deshonestidad, el engaño, ni la injusticia. Nadie, tampoco, era lo suficientemente tonto como para intentar enfurecerla..

Oya también es la patrona del río Nigeria, conocido como el Odo-Oya entre los yorubas

Acerca de la adoración a Oya

De acuerdo con algunas fuentes, se cree que en los tiempos del Imperio oyo de África, ningún templo fue consagrado a Oya, ya que no se han encontrado vestigios arqueológicos en las excavaciones que demuestren lo contrario. No obstante, Oya es adorada actualmente no solo en África, sino también en Brasil, en donde al río Amazona se le conoce como el río de Oya.

También en África y Brasil la gente suele rezarle diariamente a Oya, acompañando sus oraciones de ofrendas de acarajé. El acarajé es un alimento que se prepara triturando granos, para crear una masa en forma de bola, que es freída con aceite de palma. Una versión más sencilla de esta comida, preparada sin sal ni condimentos, es usada de forma ritual. El acarajé es asimismo un alimento de consumo popular, aunque el que se prepara para ser usado en un ritual pertenece exclusivamente a la diosa.

En resumen

Oya es una de las deidades más importantes de la mitología yoruba y una de las más amadas también. En el mundo, muchas personas le guardan reverencia y la invocan para que los ayude durante un período de dificultades. La adoración a Oya sigue estando activa en el presente, tanto en la religión yoruba africana, como en las versiones derivadas de esta que existe en América y el Caribe.

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Nina Jay

Nina Jay

Nina Jay has worked as a writer and editor for over 15 years. She holds a Masters degree in Linguistics and Education, and has also studied Political Science, Ancient History and Literature. She has a wide range of interests ranging from ancient cultures and mythology to Harry Potter and gardening. She works as the chief editor of Symbol Sage but also takes the time to write on topics that interest her.

Oya, la diosa yoruba del clima

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En la religión yoruba, Oya era la diosa del clima, conocida por ser una de las deidades africanas más poderosas. Oya era también una guerrera tan poderosa y valiente que se piensa que nadie llegó a derrotarla nunca. Dentro del panteón celta su equivalente es Brigitte, convertida en santa Brígida en el catolicismo.

¿Quién era Oya?

Oya era una orisha (divinidad) de la religión yoruba, lo que significa que ella era un espíritu enviado a la tierra por una de las tres manifestación de Olodumare, el Dios Supremo. Dentro de la mitología yoruba, Oya era conocida por varios nombres, algunos de los cuales son:

  • Oia
  • Yansa
  • Iansa
  • Oya-Iyansan (traducible como ‘Madre de nueve’)
  • Odo-Oya
  • Oya-ajere (traducible como ‘Portadora de los contenedores de fuego’)
  • Ayabu Nikua (traducible como ‘La Reina de la muerte’)
  • Ayi Lo Da (traducible como ‘La que gira y propicia el cambio’)

Oya and her brother Shango were born to the Great Sea Mother, the goddess Yemaya, but it’s not clear who their father was. De acuerdo con algunas fuentes, Oya era esteril o podía tener solo hijos que nacían ya muertos. No obstante, ella tomó una tela sagrada, con los colores del arcoíris, y se la ofreció, en sacrificio ritual, a una deidad (se desconoce a cuál). Como resultado, Oya dio a luz a nueve hijos: cuatro pares de gemelos y a Egungun como el noveno. Este es el motivo por el cual la diosa pasó a ser conocida como la ‘madre de los nueve’.

No es mucho lo que se sabe sobre los orígenes de Oya o de su familia, pero algunas fuentes sostienen que ella contrajo matrimonio con su hermano Shangó, mientras que otras afirman que posteriormente se casó con Ogún, el dios del hierro, la ciencia, y la metalurgia.

Con frecuencia, Oya es retratada con vestiduras color vinotinto, el cual se cree era su color favorito. Oya también puede aparecer acompañada de nueve torbellinos, debido a que el nueve era su número sagrado. A veces la diosa es representada con un turbante en su cabeza, que está doblado para semejar los cuernos de un búfalo. Este último detalle se debe a que, según algunos mitos, al momento de casarse con Ogún, el dios se había transformado en búfalo.

Abajo encontrarás una lista de obsequios favoritos elegidos por nuestro editor, inspirados en la figura de Oya.

Eleccioniones favoritas del editor

Representaciones y símbolos de Oya

Hay múltiples símbolos asociados con la diosa Oya, incluyendo la espada o el machete, el búfalo de agua, matamoscas de cola de caballo, el relámpago y diferentes máscaras. Oya a veces aparece transfigurada en búfalo de agua y en otras ocasiones emplea la espada o el machete para despejar el camino de maleza, y permitir la llegada del cambio y nuevos crecimientos. El relámpago es un símbolo estrechamente asociado con esta diosa, ya que ella controla el clima. No obstante, no está claro qué es lo que el matamoscas de cola de cabello o las máscaras de Oya simbolizan exactamente.

El rol de Oya en la mitología yoruba

Aunque es bien conocida por ser la diosa del clima, Oya juega diferentes roles, de ahí que sea una de las deidades más importantes dentro de la religión yoruba. Oya puede manipular al relámpago, a la tormenta, a los vientos y puede conjurar tornados, terremotos y cualquier tipo de fenómeno natural que se le antoje. Como la diosa del cambio, ella es la encargada de hacer que la madera muerta se descomponga, para que le dé paso a la nueva.

Adicionalmente, Oya también es una de las diosas de la muerte que se encarga de guiar a las almas de los fallecidos en su trayecto hacia el más allá. Oya vela específicamente por aquellos que recién acaban de morir, ayudándolos en la transición desde el mundo de los vivos hacia el de los muertos (en otras palabras, ella protege a los que cruzan).

De acuerdo con los mitos, Oya era también la diosa de las habilidades físicas, del renacimiento, de la intuición y la clarividencia. Además, su poder era tan grande que tenía la capacidad de devolver a un difunto a la vida y mantenerlo así, si lo necesitaba. Asimismo, por ser la guardiana de las tumbas es que Oya es comúnmente asociada con los cementerios. Paralelamente, por sus habilidades mágicas, la diosa era conocida como la Gran Madre de las Brujas (o de las ‘Ancianas de la Noche’).

Por ser una diosa sabía y justa, Oya era considerada como la protectora de las mujeres. Por esto, ella era frecuentemente conjurada por mujeres que eran víctimas de conflictos que no podían solucionar solas. Oya era una excelente negociadora, que sabía muy bien cómo manejar caballos, y entendía sobre su valor, por lo que se ganó el título de ‘Reina del mercado’.

Aunque Oya se comportaba de manera benevolente con aquellos que la amaban, la diosa también podía dar muestras de un comportamiento feroz. Ella era amada y temida en el mismo grado por una sola razón: que era una madre protectora y amorosa, que podía, no obstante, tornarse en un violento guerrero para destruir ciudades enteras en fracciones de segundos, si la situación lo ameritaba. Oya no toleraba la deshonestidad, el engaño, ni la injusticia. Nadie, tampoco, era lo suficientemente tonto como para intentar enfurecerla..

Oya también es la patrona del río Nigeria, conocido como el Odo-Oya entre los yorubas

Acerca de la adoración a Oya

De acuerdo con algunas fuentes, se cree que en los tiempos del Imperio oyo de África, ningún templo fue consagrado a Oya, ya que no se han encontrado vestigios arqueológicos en las excavaciones que demuestren lo contrario. No obstante, Oya es adorada actualmente no solo en África, sino también en Brasil, en donde al río Amazona se le conoce como el río de Oya.

También en África y Brasil la gente suele rezarle diariamente a Oya, acompañando sus oraciones de ofrendas de acarajé. El acarajé es un alimento que se prepara triturando granos, para crear una masa en forma de bola, que es freída con aceite de palma. Una versión más sencilla de esta comida, preparada sin sal ni condimentos, es usada de forma ritual. El acarajé es asimismo un alimento de consumo popular, aunque el que se prepara para ser usado en un ritual pertenece exclusivamente a la diosa.

En resumen

Oya es una de las deidades más importantes de la mitología yoruba y una de las más amadas también. En el mundo, muchas personas le guardan reverencia y la invocan para que los ayude durante un período de dificultades. La adoración a Oya sigue estando activa en el presente, tanto en la religión yoruba africana, como en las versiones derivadas de esta que existe en América y el Caribe.

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Nina Jay

Nina Jay has worked as a writer and editor for over 15 years. She holds a Masters degree in Linguistics and Education, and has also studied Political Science, Ancient History and Literature. She has a wide range of interests ranging from ancient cultures and mythology to Harry Potter and gardening. She works as the chief editor of Symbol Sage but also takes the time to write on topics that interest her.