Hécate, la diosa griega de la magia y la hechicería

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Señora del cielo, la tierra y el mar, Hécate, la diosa de la brujería, la magia, los fantasmas, la necromancia y la noche, es una figura ambivalente dentro de la mitología griega. A pesar de ser frecuentemente representada como un personaje malvado, un vistazo más cercano a su historia nos muestra que Hécate también tiene aspectos positivos. Asimismo, la hechicería con la que ella está asociada no siempre fue vista como algo negativo. En este artículo analizamos con detalle los matices que rodean a esta compleja deidad.

Los orígenes de Hécate

Aunque Hécate es generalmente conocida como una diosa griega, sus orígenes se encuentran un poco más hacia el este, en Asia Menor. Se dice que los primeros en adorarle fueron los carios, en Anatolia. Los carios usaban nombres teofóricos con la raíz ‘Hekat-’ para invocar y obtener la protección de la diosa de la brujería. Descubrimientos arqueológicos sugieren que los carios además tenían un lugar para practicar el culto de esta diosa en Lagina, Asia Menor.

Lo que esto significa es que el culto de Hécate probablemente fue importado de Caria. Considerando que las primeras menciones en los mitos griegos a Hécate son relativamente tardías, en comparación con otros dioses, es bastante posible que se trate de una deidad asimilada.

¿Quién es Hécate dentro de la mitología griega?

En la mitología griega, el entorno familiar de Hécate no es del todo claro, ya que distintas fuentes ofrecen diferentes explicaciones sobre su rol.

Por un lado, se dice que Hécate era hija de los titanes Perses y Asteria, y que ella fue la única titánide (además de Bia y sus hijos) en mantener sus prerrogativas, luego de que la guerra entre los titanes y olímpicos concluyese.

Otras fuentes sostienen que Hécate era hija de Zeus y Deméter, mientras que una tercera fuente la supone hija del Tártaro. De acuerdo con Eurípides, Leto, la madre de Artemisa y Apolo, también concibió a Hécate.

Participación de Hécate en las guerras de los olímpicos

Hécate estuvo envuelta en las guerras de los olímpicos contra los titanes y los gigantes. Y aunque en ambos conflictos ella jugó un papel más bien secundario, fue respetada por Zeus y los otros dioses.

  • Hesíodo escribió en su Teogonía que, después de la guerra contra los titanes, Zeus honró a Hécate, otorgándole incontables obsequios. Más aún, los dioses no solo no la lastimaron, sino que acordaron además que Hécate podría mantener el control sobre los dominios que ya le pertenecían en el tiempo en que los titanes mandaban. Así, Hécate siguió teniendo poder e influencia tanto en el cielo, como en la tierra y el mar.
  • Cuando los gigantes le declararon la guerra a los dioses, actuando bajo las órdenes de Gaia, Hécate se unió al bando de los dioses.. Se dice, asimismo, que ella ayudó a defender a los gigantes. Escenas de Hécate usando sus dos antorchas como armas para combatir a los gigantes pueden ser vistas en algunos vasos pintados.

La conexión de Hécate con Deméter y Perséfone

Muchos mitos hacen referencia al rapto de Perséfone, la hija de Deméter, por Hades. De acuerdo con la tradición, Hades violó a Perséfone y luego se la llevó con él hacia el Inframundo. Mientras Hades se la llevaba de la superficie, Perséfone lloró por ayuda, pero nadie la escuchó en su intento por liberarse. Solo Hécate, oculta en su cueva, llegó a presenciar el rato, pero, conociendo la identidad del raptor, decidió no intervenir.

Posteriormente, Hécate ayudó en la búsqueda de Perséfone con sus dos antorchas. Algunas fuentes sugieren que esta tarea le fue asignada por Zeus o por Deméter. Hécate llevó a Deméter con Helios, el titán sol (también considerado como el dios sol), para pedirle su ayuda.

Debido a la búsqueda de Perséfone, Hécate también vino a ser la patrona de los cruces de caminos y las entradas, pasando asimismo sus dos antorchas a ser sus símbolos predilectos dentro de la mitología. En la mayoría de las estatuas que la representan, Hécate aparece con estas dos antorchas, mientras que en otros retratos la diosa tiene una forma triple, o sea, tres rostros que miran cada uno a una dirección distinta, símbolos de los cruces de caminos.

Después de haber encontrado a Perséfone, Hécate se quedó con ella en el Inframundo, como su acompañante. Algunos autores dicen incluso que Hécate se convirtió en la guía de Perséfone, durante los viajes anuales que la diosa tenía que hacer de vuelta al Inframundo.

El lado oscuro de Hécate

Aunque Hécate era una diosa con inclinación hacia el bien, su conexión con la noche, la nigromancia, y la brujería muestran que esta figura mítica también tiene una dimensión oscura.

Aparte de las antorchas, se dice que Hécate estaba siempre acompañada por una manada de sabuesos sedientos de sangre. Otras fuentes proponen a las Erinias (las Furias romanas) como acompañandas de Hécate. Aunque Hécate era una diosa virgen, tenía hijas conocidas como las empusas, que eran demonios femeninos concebidos a través de métodos mágicos. Se cree que las empusas se dedicaban a seducir a los viajeros para luego tomar su sangre.

Hécate es conocida por contar con una variedad de criaturas infernales que están a su disposición, para acompañarla por el mundo cuando ella así lo requiera.

Rituales y sacrificios asociados con Hécate

Los adoradores de Hécate contaban con una serie de rituales y sacrificios para honrar a la diosa. Estos eran llevados a cabo cada mes, durante la luna nueva.

La cena de Hécate era un ritual en el cual los devotos de la diosa le dejaban comida en los cruces de caminos, en los hitos que marcaban los límites del camino o en los umbrales de las casas. Los platos eran iluminados con la luz de una pequeña antorcha, en señal de que se le pedía a la diosa por su protección.

El sacrificio de perros (normalmente cachorros) era otro ritual comúnmente practicado para rendirle honores a la Hécate. Hechiceros y otros entusiastas de la magia le rogaban entonces a la diosa, para obtener su favor. Con frecuencia la diosa también era invocada con tablillas de maldiciones.

Símbolos de Hécate

Símbolos de Hécate

Imágenes de Hécate acompañada de distintos símbolos eran comúnmente plasmadas en pilares conocidos como Hecataea; los cuales se colocaban en cruces de caminos y entradas de casas, para repeler a los espíritus malignos. Estos pilares mostraban a Hécate en su forma triple, sosteniendo varios símbolos en sus manos. A continuación te dejamos una lista con los símbolos asociados con esta diosa:

  • Un par de antorchas: Hécate casi siempre es retratada sosteniendo dos antorchas grandes. Estos objetos simbolizaban el poder que Hécate tenía de introducir algo de luz en el mundo de las tinieblas.
  • Perros: como Hécate, los perros también tienen aspectos positivos y negativos, siendo estos alternativamente descritos como protectores y guardianes o como feroces y peligrosos.
  • Serpientes: en algunas ocasiones Hécate aparece sosteniendo una serpiente. En la antigua Grecia se creía que las serpientes estaban conectadas con la magia y la necromancia, por lo que con frecuencia se les usaba en rituales para invocar espíritus.
  • Llaves: de entre todos los símbolos asociados con Hécate, este es el más extraño de todos. Este simbolismo es una alusión a que la diosa posee las llaves del inframundo, lo que fortalece las asociaciones entre Hécate y el mundo de los muertos.
  • Dagas: antiguamente las dagas eran con frecuencia empleadas para sacrificar animales, en rituales que tenían como objeto garantizar la protección contra espíritus malignos. Las dagas representan el rol de Hécate como diosa de la magia y la hechicería.
  • Rueda de Hécate: la rueda de Hécate está constituida por un círculo que lleva dentro un laberinto de tres lados. Simboliza la triplicidad de la diosa, así como también su lado divino y renacimiento.
  • Luna creciente: este símbolo empezó a ser asociado con Hécate de manera tardía, ya durante el período del dominio romano sobre los griegos. En este tiempo Hécate empezó cada vez más a ser vista como una diosa lunar, siendo esta conexión representada por la luna creciente.

Escritores tales como Eurípides, Homero, Sófocles, y Virgilio han mencionado o hecho referencias a Hécate. Asimismo, en ciertos vasos griegos pintados, Hécate aparece retratada llevando un vestido cortado a las rodillas y botas de cazadora, en una imagen que recuerda a la de Artemisa.

En Macbeth, Hécate es la líder de las tres brujas que se le aparecen al protagonista de la tragedia, para pronunciar la profecía que marcará su destino.

A continuación encontrarás una lista con las estatuas de Hécate favoritas escogidas por nuestro editor.

Eleccioniones favoritas del editor

Hécate en los tiempos modernos

Hoy día Hécate sigue siendo considerada una deidad asociada con las artes oscuras, la magia y la hechicería. Como tal, ella es frecuentemente percibida como una figura siniestra.

Desde el siglo XX, Hécate se ha convertido en un símbolo de ocultismo y magia. Asimismo, es una deidad importante dentro de las creencias neopaganas. También es una figura significativa dentro de la religión de los wiccanos, en donde se le identifica con frecuencia con la diosa triple.

Sus símbolos, incluidos la rueda de Hécate y la luna creciente, son símbolos paganos importantes incluso en la actualidad.

Datos sobre Hécate

1- ¿Dónde vive Hécate?

Hécate vive en el Inframundo.

2- ¿Quiénes son los padres de Hécate?

A pesar de la confusión en torno a quiénes son los padres de Hécate, la tradición predominante tiene a los titanes Perses y Asteria como sus progenitores.

3- ¿Hécate tuvo hijos?

Sí. Aunque es una diosa virgen, en algunas tradiciones y mitos Hécate es la madre de Escila, Circe, Empusa y Pasifae.

4- ¿Hécate llegó a casarse?

No. Hécate permaneció siendo una diosa virgen.

5- ¿Quiénes fueron los consortes de Hécate?

Según la tradición, Hécate no tuvo ningún consorte predominante, y es un detalle en el que los mitos no parecen detenerse tampoco.

6- ¿Cuáles son los símbolos de Hécate?

Los símbolos de Hécate incluyen un par de antorchas, perros, llaves, la rueda de Hécate, serpientes, hurones, y salmones rojos.

7- ¿Es Hécate la diosa triple?

Diana es la diosa triple más importante, y ella es por lo general equiparada con Hécate. Por lo tanto, Hécate puede ser considerada como la primera diosa triple lunar.

8- ¿Es Hécate buena o mala?

Hécate era la bruja de la hechería, los encantamientos, la magia y la necromancia. Ella le brindaba buena fortuna a sus seguidores, no obstante, la figura de esta diosa se mantiene ambivalente, por lo que puede ser vista como positiva o negativa, dependiendo de la perspectiva con la que se le mire.

En resumen

Hécate está aún hoy presente en las culturas y las creencias modernas. Ella simboliza aspectos tanto positivos como negativos; algunos mitos, por ejemplo, la retratan como un ser amable y compasivo que ofrece protección y resguardo. En otras ocasiones, su asociación con las artes oscuras la convierte en un ser de cuidado. En cualquier caso, esta diosa sigue siendo una de las figuras más intrigantes y misteriosas de la mitología griega.

Nina

Hécate, la diosa griega de la magia y la hechicería

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Señora del cielo, la tierra y el mar, Hécate, la diosa de la brujería, la magia, los fantasmas, la necromancia y la noche, es una figura ambivalente dentro de la mitología griega. A pesar de ser frecuentemente representada como un personaje malvado, un vistazo más cercano a su historia nos muestra que Hécate también tiene aspectos positivos. Asimismo, la hechicería con la que ella está asociada no siempre fue vista como algo negativo. En este artículo analizamos con detalle los matices que rodean a esta compleja deidad.

Los orígenes de Hécate

Aunque Hécate es generalmente conocida como una diosa griega, sus orígenes se encuentran un poco más hacia el este, en Asia Menor. Se dice que los primeros en adorarle fueron los carios, en Anatolia. Los carios usaban nombres teofóricos con la raíz ‘Hekat-’ para invocar y obtener la protección de la diosa de la brujería. Descubrimientos arqueológicos sugieren que los carios además tenían un lugar para practicar el culto de esta diosa en Lagina, Asia Menor.

Lo que esto significa es que el culto de Hécate probablemente fue importado de Caria. Considerando que las primeras menciones en los mitos griegos a Hécate son relativamente tardías, en comparación con otros dioses, es bastante posible que se trate de una deidad asimilada.

¿Quién es Hécate dentro de la mitología griega?

En la mitología griega, el entorno familiar de Hécate no es del todo claro, ya que distintas fuentes ofrecen diferentes explicaciones sobre su rol.

Por un lado, se dice que Hécate era hija de los titanes Perses y Asteria, y que ella fue la única titánide (además de Bia y sus hijos) en mantener sus prerrogativas, luego de que la guerra entre los titanes y olímpicos concluyese.

Otras fuentes sostienen que Hécate era hija de Zeus y Deméter, mientras que una tercera fuente la supone hija del Tártaro. De acuerdo con Eurípides, Leto, la madre de Artemisa y Apolo, también concibió a Hécate.

Participación de Hécate en las guerras de los olímpicos

Hécate estuvo envuelta en las guerras de los olímpicos contra los titanes y los gigantes. Y aunque en ambos conflictos ella jugó un papel más bien secundario, fue respetada por Zeus y los otros dioses.

  • Hesíodo escribió en su Teogonía que, después de la guerra contra los titanes, Zeus honró a Hécate, otorgándole incontables obsequios. Más aún, los dioses no solo no la lastimaron, sino que acordaron además que Hécate podría mantener el control sobre los dominios que ya le pertenecían en el tiempo en que los titanes mandaban. Así, Hécate siguió teniendo poder e influencia tanto en el cielo, como en la tierra y el mar.
  • Cuando los gigantes le declararon la guerra a los dioses, actuando bajo las órdenes de Gaia, Hécate se unió al bando de los dioses.. Se dice, asimismo, que ella ayudó a defender a los gigantes. Escenas de Hécate usando sus dos antorchas como armas para combatir a los gigantes pueden ser vistas en algunos vasos pintados.

La conexión de Hécate con Deméter y Perséfone

Muchos mitos hacen referencia al rapto de Perséfone, la hija de Deméter, por Hades. De acuerdo con la tradición, Hades violó a Perséfone y luego se la llevó con él hacia el Inframundo. Mientras Hades se la llevaba de la superficie, Perséfone lloró por ayuda, pero nadie la escuchó en su intento por liberarse. Solo Hécate, oculta en su cueva, llegó a presenciar el rato, pero, conociendo la identidad del raptor, decidió no intervenir.

Posteriormente, Hécate ayudó en la búsqueda de Perséfone con sus dos antorchas. Algunas fuentes sugieren que esta tarea le fue asignada por Zeus o por Deméter. Hécate llevó a Deméter con Helios, el titán sol (también considerado como el dios sol), para pedirle su ayuda.

Debido a la búsqueda de Perséfone, Hécate también vino a ser la patrona de los cruces de caminos y las entradas, pasando asimismo sus dos antorchas a ser sus símbolos predilectos dentro de la mitología. En la mayoría de las estatuas que la representan, Hécate aparece con estas dos antorchas, mientras que en otros retratos la diosa tiene una forma triple, o sea, tres rostros que miran cada uno a una dirección distinta, símbolos de los cruces de caminos.

Después de haber encontrado a Perséfone, Hécate se quedó con ella en el Inframundo, como su acompañante. Algunos autores dicen incluso que Hécate se convirtió en la guía de Perséfone, durante los viajes anuales que la diosa tenía que hacer de vuelta al Inframundo.

El lado oscuro de Hécate

Aunque Hécate era una diosa con inclinación hacia el bien, su conexión con la noche, la nigromancia, y la brujería muestran que esta figura mítica también tiene una dimensión oscura.

Aparte de las antorchas, se dice que Hécate estaba siempre acompañada por una manada de sabuesos sedientos de sangre. Otras fuentes proponen a las Erinias (las Furias romanas) como acompañandas de Hécate. Aunque Hécate era una diosa virgen, tenía hijas conocidas como las empusas, que eran demonios femeninos concebidos a través de métodos mágicos. Se cree que las empusas se dedicaban a seducir a los viajeros para luego tomar su sangre.

Hécate es conocida por contar con una variedad de criaturas infernales que están a su disposición, para acompañarla por el mundo cuando ella así lo requiera.

Rituales y sacrificios asociados con Hécate

Los adoradores de Hécate contaban con una serie de rituales y sacrificios para honrar a la diosa. Estos eran llevados a cabo cada mes, durante la luna nueva.

La cena de Hécate era un ritual en el cual los devotos de la diosa le dejaban comida en los cruces de caminos, en los hitos que marcaban los límites del camino o en los umbrales de las casas. Los platos eran iluminados con la luz de una pequeña antorcha, en señal de que se le pedía a la diosa por su protección.

El sacrificio de perros (normalmente cachorros) era otro ritual comúnmente practicado para rendirle honores a la Hécate. Hechiceros y otros entusiastas de la magia le rogaban entonces a la diosa, para obtener su favor. Con frecuencia la diosa también era invocada con tablillas de maldiciones.

Símbolos de Hécate

Símbolos de Hécate

Imágenes de Hécate acompañada de distintos símbolos eran comúnmente plasmadas en pilares conocidos como Hecataea; los cuales se colocaban en cruces de caminos y entradas de casas, para repeler a los espíritus malignos. Estos pilares mostraban a Hécate en su forma triple, sosteniendo varios símbolos en sus manos. A continuación te dejamos una lista con los símbolos asociados con esta diosa:

  • Un par de antorchas: Hécate casi siempre es retratada sosteniendo dos antorchas grandes. Estos objetos simbolizaban el poder que Hécate tenía de introducir algo de luz en el mundo de las tinieblas.
  • Perros: como Hécate, los perros también tienen aspectos positivos y negativos, siendo estos alternativamente descritos como protectores y guardianes o como feroces y peligrosos.
  • Serpientes: en algunas ocasiones Hécate aparece sosteniendo una serpiente. En la antigua Grecia se creía que las serpientes estaban conectadas con la magia y la necromancia, por lo que con frecuencia se les usaba en rituales para invocar espíritus.
  • Llaves: de entre todos los símbolos asociados con Hécate, este es el más extraño de todos. Este simbolismo es una alusión a que la diosa posee las llaves del inframundo, lo que fortalece las asociaciones entre Hécate y el mundo de los muertos.
  • Dagas: antiguamente las dagas eran con frecuencia empleadas para sacrificar animales, en rituales que tenían como objeto garantizar la protección contra espíritus malignos. Las dagas representan el rol de Hécate como diosa de la magia y la hechicería.
  • Rueda de Hécate: la rueda de Hécate está constituida por un círculo que lleva dentro un laberinto de tres lados. Simboliza la triplicidad de la diosa, así como también su lado divino y renacimiento.
  • Luna creciente: este símbolo empezó a ser asociado con Hécate de manera tardía, ya durante el período del dominio romano sobre los griegos. En este tiempo Hécate empezó cada vez más a ser vista como una diosa lunar, siendo esta conexión representada por la luna creciente.

Escritores tales como Eurípides, Homero, Sófocles, y Virgilio han mencionado o hecho referencias a Hécate. Asimismo, en ciertos vasos griegos pintados, Hécate aparece retratada llevando un vestido cortado a las rodillas y botas de cazadora, en una imagen que recuerda a la de Artemisa.

En Macbeth, Hécate es la líder de las tres brujas que se le aparecen al protagonista de la tragedia, para pronunciar la profecía que marcará su destino.

A continuación encontrarás una lista con las estatuas de Hécate favoritas escogidas por nuestro editor.

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Hécate en los tiempos modernos

Hoy día Hécate sigue siendo considerada una deidad asociada con las artes oscuras, la magia y la hechicería. Como tal, ella es frecuentemente percibida como una figura siniestra.

Desde el siglo XX, Hécate se ha convertido en un símbolo de ocultismo y magia. Asimismo, es una deidad importante dentro de las creencias neopaganas. También es una figura significativa dentro de la religión de los wiccanos, en donde se le identifica con frecuencia con la diosa triple.

Sus símbolos, incluidos la rueda de Hécate y la luna creciente, son símbolos paganos importantes incluso en la actualidad.

Datos sobre Hécate

1- ¿Dónde vive Hécate?

Hécate vive en el Inframundo.

2- ¿Quiénes son los padres de Hécate?

A pesar de la confusión en torno a quiénes son los padres de Hécate, la tradición predominante tiene a los titanes Perses y Asteria como sus progenitores.

3- ¿Hécate tuvo hijos?

Sí. Aunque es una diosa virgen, en algunas tradiciones y mitos Hécate es la madre de Escila, Circe, Empusa y Pasifae.

4- ¿Hécate llegó a casarse?

No. Hécate permaneció siendo una diosa virgen.

5- ¿Quiénes fueron los consortes de Hécate?

Según la tradición, Hécate no tuvo ningún consorte predominante, y es un detalle en el que los mitos no parecen detenerse tampoco.

6- ¿Cuáles son los símbolos de Hécate?

Los símbolos de Hécate incluyen un par de antorchas, perros, llaves, la rueda de Hécate, serpientes, hurones, y salmones rojos.

7- ¿Es Hécate la diosa triple?

Diana es la diosa triple más importante, y ella es por lo general equiparada con Hécate. Por lo tanto, Hécate puede ser considerada como la primera diosa triple lunar.

8- ¿Es Hécate buena o mala?

Hécate era la bruja de la hechería, los encantamientos, la magia y la necromancia. Ella le brindaba buena fortuna a sus seguidores, no obstante, la figura de esta diosa se mantiene ambivalente, por lo que puede ser vista como positiva o negativa, dependiendo de la perspectiva con la que se le mire.

En resumen

Hécate está aún hoy presente en las culturas y las creencias modernas. Ella simboliza aspectos tanto positivos como negativos; algunos mitos, por ejemplo, la retratan como un ser amable y compasivo que ofrece protección y resguardo. En otras ocasiones, su asociación con las artes oscuras la convierte en un ser de cuidado. En cualquier caso, esta diosa sigue siendo una de las figuras más intrigantes y misteriosas de la mitología griega.

Nina